miércoles, 1 de octubre de 2008

Demasiado arte tirado en la calle

Placas cortadas en 1800, a mazo y cincel, colocadas en el suelo para que las personas pudieran caminar libremente por la ciudad.
 Si estas lozas pudieran hablar tendrían mucho, demasiado que decirnos; aparte de eso, cada una de ellas es una obra de arte en sí, todo un monumento a esos artesanos picapedreros de antaño. 
                                                            foto Rebeca Arias